 |
|
E1 barrio de La Atarazana debe su nombre a
las Atarazanas Reales construidas para depósitos y almacenes en el mismo
siglo XVI. Durante el período de su actividad como almacén y como
depósito, este importante sector situado frente a la muralla y con puerta
principal que revela la importancia de la actividad comercial del sitio,
tuvo Camino de Ronda, y cuido permanente, lo que da pie para establecer la
importancia del núcleo.
|
|
Es importante señalar que el barrio de Las
Atarazanas o de La Atarazana, como hoy se conoce, fue el primer barrio
español de América. La importancia del desembarco de frutos y de naves en
la zona, el movimiento portuario primegenio de la colonia, así como la
presencia del núcleo colonial gobernante al sur del barrio, dieron a la
zona prestancia económica.
Este proceso siguió, continuó durante
siglos, por cuanto en la zona establecida entre San Diego y Las
Atarazanas, y en las márgenes occidentales del Ozama, según lo recalca
Francisco Veloz M., en su obra La Misericordia y Sus Contornos, se
establecieron los mercados populares que nutrieron la ciudad, y en donde,
como bien lo apunta Luis E. Alemar, desembarcaban, viniendo desde la zona
norte del río Ozama, las canoas cargadas de productos, tradición que
parece haberse iniciado en 105 días coloniales tempranos.
La importancia de Las Atarazanas Reales,
protegidas por portalón y murallas, parece haber sido tanta que el camino
de ronda iba, sobre la misma muralla, desde Las Atarazanas hasta el
Palacio de Diego Colón, y descendía por rampa hacia la calle Las Damas.
Mucho más tarde, en el siglo XVII cuando se terminaron los paños de
muralla del norte de la ciudad, la ronda cubrió Santa Bárbara y San Antón,
hasta el Fuerte de la Concepción, enclavado en las esquinas Palo Hincado y
avenida Mella de la ciudad de Santo Domingo.
El barrio de Las Atarazanas o de La
Atarazana, sin embargo, se inició como barrio de gente pobre, ligada al
tráfico marinero, a los mercados y a las actividades cotidianas de la
clase depauperada, según lo refiere el censo que en 1586 se levantara
luego de la invasión de Francis Drake. Luego de una mala reputación, en la
que no faltaron los quehaceres del cabaret y la bohemia, el barrio fue
restaurado por el Estado dominicano, obteniendo una brillantez jamás
soñada. |